La importancia de la acumulación de energía: la curva de pato
Hace unos 25 años, cuando apenas comenzábamos a imaginar un sistema energético basado en fuentes renovables, ya sabíamos que tarde o temprano habría que afrontar un gran reto: la acumulación de energía.
Las energías renovables, aunque limpias y abundantes, tienen una debilidad estructural: no son continuas. El sol no brilla de noche y el viento no sopla cuando queremos. Este desfase entre la producción y la demanda ha dado lugar a lo que hoy conocemos como la curva de pato, una gráfica que muestra cómo los precios de la electricidad se hunden durante las horas solares y se disparan al caer el sol.
Hace apenas cuatro años, empezamos a ver momentos —especialmente fines de semana de primavera— en los que la producción solar era tan alta y la demanda tan baja que los precios de la luz llegaban a ser negativos. Hoy, esa situación se repite decenas de veces al año. Esto, aunque a primera vista parezca una buena noticia, compromete la rentabilidad de las instalaciones solares y, por tanto, desincentiva nuevas inversiones si no se actúa con inteligencia.
La solución está clara: acumular energía durante el día para consumirla durante la noche. Es decir, cargar baterías con el excedente solar y descargarlas cuando la demanda (y los precios) suben, normalmente en la franja horaria entre las 20:00h y las 23:00h.
Este cambio tiene dos efectos fundamentales:
-
Aplanar la curva de pato. Al evitar verter masivamente energía a la red cuando los precios están por los suelos, se estabilizan los ingresos para los productores solares y se protege su rentabilidad.
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Reducir el coste energético en las horas pico. Al usar baterías para abastecer la demanda nocturna, se disminuye la necesidad de recurrir a centrales de gas, reduciendo así el precio de la electricidad en las horas más caras.
En definitiva, la acumulación de energía no es solo una tecnología; es la pieza que faltaba para completar el puzzle renovable. Es el puente entre un modelo limpio y uno sostenible también desde el punto de vista económico.
¿Tienes dudas sobre cómo empezar a acumular en casa o en tu comunidad energética? Escríbenos. Te ayudamos a trazar tu propia curva… pero sin forma de pato.

21 de mayo de 2025
Hace unos 25 años, cuando apenas comenzábamos a imaginar un sistema energético basado en fuentes renovables, ya sabíamos que tarde o temprano habría que afrontar un gran reto: la acumulación de energía.
Las energías renovables, aunque limpias y abundantes, tienen una debilidad estructural: no son continuas. El sol no brilla de noche y el viento no sopla cuando queremos. Este desfase entre la producción y la demanda ha dado lugar a lo que hoy conocemos como la curva de pato, una gráfica que muestra cómo los precios de la electricidad se hunden durante las horas solares y se disparan al caer el sol.
Hace apenas cuatro años, empezamos a ver momentos —especialmente fines de semana de primavera— en los que la producción solar era tan alta y la demanda tan baja que los precios de la luz llegaban a ser negativos. Hoy, esa situación se repite decenas de veces al año. Esto, aunque a primera vista parezca una buena noticia, compromete la rentabilidad de las instalaciones solares y, por tanto, desincentiva nuevas inversiones si no se actúa con inteligencia.
La solución está clara: acumular energía durante el día para consumirla durante la noche. Es decir, cargar baterías con el excedente solar y descargarlas cuando la demanda (y los precios) suben, normalmente en la franja horaria entre las 20:00h y las 23:00h.
Este cambio tiene dos efectos fundamentales:
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Aplanar la curva de pato. Al evitar verter masivamente energía a la red cuando los precios están por los suelos, se estabilizan los ingresos para los productores solares y se protege su rentabilidad.
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Reducir el coste energético en las horas pico. Al usar baterías para abastecer la demanda nocturna, se disminuye la necesidad de recurrir a centrales de gas, reduciendo así el precio de la electricidad en las horas más caras.
En definitiva, la acumulación de energía no es solo una tecnología; es la pieza que faltaba para completar el puzzle renovable. Es el puente entre un modelo limpio y uno sostenible también desde el punto de vista económico.
¿Tienes dudas sobre cómo empezar a acumular en casa o en tu comunidad energética? Escríbenos. Te ayudamos a trazar tu propia curva… pero sin forma de pato.

21 de mayo de 2025






